Del blog al libro impreso: una propuesta de Natalia Silva Prada

¿Para qué (o porqué) escribe un historiador un blog? Al cabo, se trata de una actividad muchas veces bien apreciada por el público lector, pero sin reconocimiento oficial, que aparentemente no resulta “productiva” a la hora de presentar los concursos, promociones y evaluaciones que van marcando el desarrollo profesional.  Que yo sepa, nadie se ha puesto a averiguar de manera sistemática las razones de los “clíoblogueros”, pero en primera instancia las respuestas parecen ser el deseo de divulgar sus investigaciones fuera del estrecho ámbito académico, el interés por la difusión de productos menores y laterales, la voluntad de opinar sobre distintos asuntos institucionales o políticos, y a veces,  simplemente, el entretenimiento  de nuestros inexistentes momentos de ocio (sí, porque así somos de obsesivos…)

ReinosIndias

Natalia Silva Prada, una reconocida historiadora que ha animado un muy interesante blog sobre historia de la cultura política, acaba de presentar una inesperada derivación de sus afanes: la publicación de un libro con los artículos consecutivamente publicados durante dos años, titulado precisamente Los Reinos de las Indias” y el lenguaje de denuncia política en el mundo Atlántico (S. XVI-XVIII): Dos años de aventuras históricas en un blogEs un tránsito en cierta forma paradójico, porque lo habitual ha sido que un libro impreso pase a versión digital (y no a la inversa, como ahora hace).

Como comenta la autora

Cada una de las entradas del blog puede decirse que es una investigación en miniatura, pero cada una de ellas está vinculada a una lógica general: el conocimiento y análisis del significado de las palabras subversivas en el antiguo régimen…..

El libro aborda precisamente las expresiones de una cultura política en las que el temor al muy posible y severo castigo no impedía a sus protagonistas dejar testimonios de sus opiniones críticas, incluso subversivas, mediante pasquines, oraciones ‘religiosas’ burlescas, cartas y rumores. Son temas fascinantes, que prometen muy buena lectura.

Esta publicación (disponible como e-book o en versión impresa) es muy interesante como experimento de divulgación científica. Espero que prospere, que su propuesta tenga seguidores, y que contribuya al muy necesario reconocimiento público e institucional de la actividad bloguera

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La blogosfera de historia mexicana en 2013

Como ya ha sido tradición de Clíotropos, les presento el listado findeañero de bitácoras/blogs dedicados a a la historia mexicana.  No pretendo ser exhaustivo; menciono solamente aquéllos que (en mi modesta opinión) aportan ideas originales o datos novedosos,  y que han mantenido cierta regularidad a lo largo del año. No incluyo los institucionales,  los que son de apoyo a un curso, o editan solamente avisos o noticias sin comentarios adicionales.

Al comparar esta versión con las de años anteriores (véanse aquí la referente a 2012), puede apreciarse que algunos blogs dejaron de editarse, mientras que hay una que otra novedad (notablemente Repensar la conquista, de Guy Rozat).  El número total permanece cercano al medio centenar. Es una cifra respetable, pero que no parece estar en vías de crecimientoGuyRozat. ¿Ha perdido la blogosfera su encanto como recurso para la difusión del conocimiento? Es una pregunta que vale la pena hacerse, sobre todo si se compara con el crecimiento en la utilización de Facebook y, en fechas más recientes, de Twitter, por numerosos historiadores. Tal parece que la facilidad y las posibilidades de interacción inmediata con un conjunto muy amplio y diverso de usuarios resultan muy atractivas.

Por otro lado, hay situaciones nuevas y de interés: una es el crecimiento del portal en español de la plataforma Hypotheses, que proporciona un entorno académico a los autores (varios blogueros han “mudado” allí sus blogs) y otra es la difusión e impacto de El presente del pasado, un blog colectivo -un tipo que no había sido común en nuestro medio.  Puede que que estemos presenciando un cambio en la orientación de la blogosfera, que vaya desde dispersas iniciativas individuales hacia la centralización y la asociación.

En fin, esta es la lista, en el orden usual. Si en su opinión falta algún blog, envíeme una nota en la sección de “comentarios”.

BLOGS SOBRE HISTORIA DE MEXICO, activos en 2013

Aportaciones Históricas Taurinas de José Francisco Coello Ugalde

Ayer y hoy de la Iglesia Católica, de David Carbajal López (este blog fue puesto fuera de línea)

La batalla de Monterrey, 1846, de Pablo Ramos.

Bibliofilia novohispana, de Marco Fabrizio Ramírez Padilla.

Cabezas de Águila, de Benjamín Arredondo.

Calixtlahuaca Archaeological Project, de Michael E. Smith y otros autores.

Cine silente mexicano, de Luis Recillas Enecoiz.

Clionáutica, de Arno Burkholder de la Rosa.

Clioscopia, de Eder Gallegos. Historia militar, historiografía y temas contemporáneos.

Colonial Mexico, de Richard Perry. Arquitectura y patrimonio.

Clíotropos, de Felipe Castro Gutiérrez. Crónicas del amor (y el desamor) de los historiadores por el mundo virtual. Del mismo autor: Peregrinaciones en el pasado, blog personal.

Comics historia de México historieta. Un proyecto del Museo de la Caricatura y la Historieta Joaquín Cervantes Bassoco.

Crónica de Torreón, de Sergio Antonio Corona Páez.

Cuaderno de notas, blog personal de Víctor Gayol.

Del  museo imaginario, de Adriana Gallegos. Un espacio de conversación sobre arte, museos, patrimonio y gestión cultural.

Facetas históricas. Blog de Luis Ignacio Sánchez Rojas sobre el periodo porfiriano y el ejército federal de esa época.

Fotógrafos de la revolución, de Arturo Guevara Escobar.

Grandes casas de México, de Rafael Fierro Gossman (del mismo autor, Polanco, ayer y hoy).

Historia, crítica y política. Blog personal de Alfredo Ávila.

Idólatras y herejes en el México colonial, de José Antonio González.

Maya Decipherment, de David Stuart. A weblog on the ancient Maya script.

Maya News Updates de Axhimbalmaya.

Maya Mythos, de Carl Callaway.

Mexique Ancien, de Bertrand Lobjois. Blog d´information archéologique sur la Mésoamerique

La nao va, de Cuauhtemoc Villamar. El galeón de Manila y la interacción humana que une a América y Asia.

Pasado y presente de la economía mundial. Blog colectivo sobre economía e historia económica.

Policromía de la historia, de Alejandra López Camacho. Historia conceptual, política, cultural y de la prensa de México y España en el siglo XIX.

El presente del pasado. Blog colectivo del Observatorio de Historia.

El reino de todos los días, blog personal de Bertha Hernández, periodista e historiadora.

Los reinos de las Indias en el Nuevo Mundo, de Natalia Silva Prada.

Repensar la conquista, de Guy Rozat.

El señor del hospital, de Benjamín Arredondo.

Teoría de la historia, de Miguel Angel Guzmán López.

Tlamatqui, blog sobre documentos históricos.

Toda historia es contemporánea, blog personal de Catherine Andrews.

Un historiador y sus viajes, de Paulo César López Romero.

Vámonos al Bable, de Benjamín Arredondo.

Veracruz antiguo, de Uluapa Sr.

 

“Raíces”, una experiencia de difusión radiofónica en antropología e historia

El 26 de abril de 2011 se difundió la primera sesión de “Raíces”, un programa semanal radiofónico establecido en la Universidad de Monterrey (Radio UdeM, 90.5 FM), dedicado a entrevistas, noticias, comentarios (y buena música) sobre el acontecer en antropología e historia de México. El programa puede escucharse de manera diferida mediante podcasts, en archivos MP3 y Ogg, disponibles en su blog y página en Facebook. El “inventor”, promotor y entrevistador es Betrand Lobjois (conocido también por los cibernautas por su excelente y ya antiguo blog Mexique Ancien).

Raices

Al presente, Raíces tiene ya más de 100 programas, lo cual es un logro notable. No siempre es fácil para un académico (entre cursos, conferencias, comisiones y otras actividades institucionales) tener el tiempo y el ánimo para mantener un esfuerzo tan prolongado. Viéndolo en conjunto, este programa es ya un notable acervo que permite conocer y seguir la evolución y las tendencias del desarrollo de la antropología y la historia en México. Es aún más notable que las entrevistas no se ocupen primordialmente de temas “clásicos”, sino que aborda lo que son los proyectos e ideas más recientes, que normalmente el público sólo conoce mucho después, cuando se convierten en materia de revistas o libros. Entre los entrevistados puede encontrarse a autores muy conocidos, como Alfredo López Austin, Linda Manzanilla, Elena Poniatowska y Mercedes de la Garza, y otros que ya comienzan a ubicarse en el interés de los lectores (y, en este caso, de los escuchas).

Hoy día, cuando se ha puesto tan de moda preocuparse por la falta de difusión del saber y el hacer de las humanidades, conviene ciertamente tener presente a quienes se han adelantado, a veces con dificultades y falta de reconocimiento, en esta meritoria labor.

……….

Programas disponibles de “Raíces”:

Bertrand Lobjois en el estudio de Radio UdeM
Bertrand Lobjois en el estudio de Radio UdeM

2011

Bertrand Lobjois: “Exposición Seis Ciudades”

Ximena Chávez Baldera: “Rituales funerarios en el Templo Mayor de Tenochtitlan”

William Breen Murray: “Arqueoastronomía”

William Breen Murray: “Boca de Potrerillos, Nuevo León”

Bertrand Lobjois: “Antropología y arqueología”

Adriana Velázquez Morlet: “Zonas arqueológicas de Quintana Roo”

Bertrand Lobjois: “Los nahuas”

William Breen Murray: Libro “Arte rupestre de Coahuila”

Josep Ligorred: “Excavaciones en T’ho”

Nalleli Cepeda: “Paseos virtuales”

Séverine Durin: “Trabajadoras domésticas en Monterrey”

Emiliano Gallaga: “El INAH en Chiapas”

Laura Filloy Nadal: “Restauradores en el Museo Nacional de Antropología”

Azucena Cervantes: “La Ventilla, ZA de Teotihuacan”

Bertrand Lobjois: “Fray Bernardino de Sahagún”

Eria Bojórquez Gómez: “Antropología aplicada”

Emiliano Gallaga: “Estudios afromexicanos”

Enrique García García: “Culturas del norte prehispánico”

Gerardo Ramírez Hernández: “Arquitectura maya”

Gerardo Ramírez Hernández: “Arquitectura de Bonampak”

Karla Ramírez Rosas: “Tlaloc”

Efrén Sandoval: “Diplomado de antropología social en el CIESAS Noreste”

Marco Antonio Cervera Obregón: “La arqueología militar”

Osiris Quezada: “Arqueología de la construcción”

Miguel Olmos: “Etnomusicología del Noreste”

Ricardo Armijo Torres: “Arqueología de Tabasco”

Gladys Casimir Brizuela: “Afromexicanos en Veracruz”

Johannes Neurath: “El caso Wirikuta”

Federico Navarrete: “Difusión de la historia para niños”

Gerardo P. Taber: “Egiptología en México”

Roberto Martínez González: “El nahualismo”

Alvaro Guadiana y Juan Carlos Guerra: “Sociología y antropología”

Miriam Gallegos: “El proyecto Jonuta”

William Breen Murray: “Las Labradas, Sinaloa”

2012

Víctor Hugo Arribalzaga: “Proyecto Monte Tlaloc”

Alfredo Barrera Rubio: “Fray Estanislao Carrillo”

Gabriela Sánchez y Guadalupe Piedra: “Exposición Comer y ser”

Carlos Javier González González: “Libro Xipe Totec”

Alfredo Barrera Rubio: “Sobreexplotación turística en Yucatán”

Emiliano Gallaga Exposicion: “Excavaciones recientes en Chiapas”

José Luis Cortés Vera: “La ENAH con una nueva directiva”

Raúl Barrera Rodríguez: “El Proyecto de Arqueología Urbana”

Fernando López: “Proyecto El Pañhü”

Bertrand Lobjois: “La mujer prehispánica”

Víctor Acuña: “Proyecto CANDELA”

William Breen Murray y Nahum Solís: “Panel mayas 2012 en el Museo de Historia Mexicana”

Juan Tonchez: “Textos arKeopáticos 0”

Alejandro Tapia: “La escritura novohispana”

Miguel Covarrubias Reyna: “El proyecto Izamal”

Mercedes de la Garza: “La colección Stavenhagen”

Moisés Saldaña: “VI Coloquio de humanidades de la UANL”

Gabriela Olmos: “Catálogo esencial del Museo Nacional de Antropología”

Guillermo Kantun: “Epigrafía maya”

Amaranta Argüelles: “La ofrenda 130 del Templo Mayor”

Alejandro Tapia: “Alvarado Tezozomoc”

Bertrand Lobjois: “Exposición Joyas de la indumentaria indígena”

Miriam López Hernández: “La mujer mexica”

Linda Manzanilla Naim: “Excavaciones en Xalla y Teopancazco, Teotihuacan”

Felipe Castro: “Los indios en las ciudades de Nueva España”

Manuel Chávez Gómez: “El simbolismo del venado en Yucatán”

Alejandra Aguirre: “La ofrenda 141 del Templo Mayor”

Jaime Echeverría García: “La locura entre los antiguos mexicas”

Alfredo López Austin: “Mitos mesoamericanos”

Linda Manzanilla Naim: “Teotihuacan, ciudad multicultural”

Miriam López Hernández: “La sexualidad entre los antiguos mexicas”

Juan Monsivaís: “Arqueología virtual”

Arturo Caballero: “Coloquio Guerra en Mesoamérica”

Natalia Moragas Segura: “Estudios teotihuacanos en Europa”

Andrea Hernández y Nicasio Hernández: “Cursos de nahuatl en Monterrey”

Bertrand Lobjois: “Noticiero antropológico”

Alejandro Hinojosa García: “Arqueología de Veracruz 1”

Gabriela Olmos: “El cacao”

Natzin García: “Arqueología en la educación secundaria”

Adriana Velázquez Morlet: “El museo maya de Cancún”

Victor Ortega León: “Arqueología de Sonora 1”

Emiliano Gallaga: “Fiestas de muertos en Chiapas”

Fernando Nava: “Lenguas originarias amenazadas”

Gabriela Olmos: “Literatura infantil”

Miriam Gallegos: “La mujer maya prehispánica”

Sandra Elizalde: “Proyecto San Miguelito”

Carmen Farías, Reyna Patricio Galván, Julia Pastor: “Discriminación hacia las mujeres originarias en Nuevo León”

Alejandro Tapia, Nahum Solís, William Breen Murray, Juan Carlos Guerra Pérez: “El fenómeno 2012”

José Honorio Cárdenas Vidaurri: “Antropología filosófica”

Erik Chiquito Cortés: “La evangelización de México vista desde la arqueología”

2013

Alejandro Tapia Vargas: “Fray Toribio de Benavente o Motolinia”

Laura Romero: “Chamanismo y curanderismo”

Elena Poniatowska: “Las mujeres de Juchitán, Guerrero”

Itzel Vargas: “Libro Adivinanzas ñahñü”

Jaime Echeverría García: “El miedo entre los antiguos mexicas”

Ana Paola Pintado Cortina: “Libro Fiestas de patios entre los raramuris”

Alejandro Hinojosa García: “Los olmecas 1”

Cristina García Moreno: “Exploraciones arqueológicas en Onavas, Sonora”

Azucena Cervantes Reyes: “Textos ArKeopáticos 2”

Roberto Martínez González: “Los antiguos tarascos 1”

Luis Madaria Alzaga: “La antropología en los medios masivos”

Humberto Medina: “Historia de las excavaciones en Alta Vista, Zacatecas”

Elena Mazzetto: “La fiesta de Ochpaniztli”

Paloma Estrada Cruz: “Las mujeres pioneras de la arqueología mexicana”

Hiroko Asakura: “Diplomado Teoría y práctica de la antropología social”

Fernando Nava: “Etnomusicología en México”

Efrén Sandoval: “Infraestructuras transfonterizas”

Luis Madaria Alzaga: “La Semana santa cora 1”

Luis Madaria Alzaga: “La Semana santa cora 2”

México en la Digital Public Library of America

La recientemente inaugurada  Digital Public Library of America ofrece el acceso abierto a millones de objetos -no solamente libros, sino también DPLA-Portadamanuscritos, fotografías, registros fonográficos y cinematográficos-, que pueden ubicarse fácilmente mediante búsquedas por año, lugar, formato y tema, e incluso delimitar aún más los resultados con opciones adicionales. Es posible crear cuentas gratuitas de acceso, con lo cual se obtienen recursos adicionales, como “guardar” búsquedas y compartirlas en redes sociales, como Facebook y Twitter.

Cabe señalar que en realidad no se trata de nuevos materiales , sino de la compilación en un sitio central de esfuerzos de digitalización realizados previamente por diversas instituciones, como Library of Congress, HathiTrust y el Internet Archive, así como varias universidades. Por la misma razón, los derechos y posibles restricciones de uso son los mismos de las instituciones de origen. Existe también un acuerdo de colaboración con Europeana, la equivalente iniciativa europea.

Ya conocía varios de estos repositorios, pero otros han sido una agradable sorpresa. Así ocurre, en particular, con las colecciones de estampas, imágenes estereoscópicas y postales existentes en el  National Museum of American History; así como las piezas prehispánicas de Yale University  y Dallas Museum of Art.  En cuanto a los impresos, que resultan siempre tan importantes para los historiadores, los resultados de una búsqueda comienzan a ser nutridos para el siglo XIX, donde aparece buena cantidad de folletería mexicana procedente de la Widener Library (Harvard) y de  la Boston Public Library.

La DPLA es un recurso del mayor interés, y sirve para recordar que, como he comentado anteriormente, no hay nada parecido en México, donde cada institución ha ido por su cuenta. Los esfuerzos de compilación interinstitucional  (como, por ejemplo, la Biblioteca Digital Mexicana, Biblioteca Digital Mexicana del Bicentenario, el Portal México de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, y el de Primeros Libros) han procedido sin coordinación entre sí, ya sea por problemas técnicos o por las aparentemente inevitables renuencias (¿o serán vanidades?) institucionales. Como resultado, hay que navegar por diferentes sitios para ubicar algún material, y por la misma razón hay esfuerzos que no reciben la justa apreciación pública. Es algo a lo cual debería darse solución.

Acceso abierto y validación académica: una discusión en progreso

En su excelente blog “Facetas históricas”, Luis Ignacio Sánchez Rojas se ha ocupado de “El vicioso sistema de reputación y las nuevas redes sociales académicas“. El artículo es muy pertinente, y es ciertamente adecuado que estos temas se expongan en público. Los argumentos retoman y discuten un escrito de Richard Price, fundador de Academia.edu, una red sobre la cual en el pasado he hecho algunos comentarios. Las propuestas presentadas son principalmente dos: la injusticia de que el lector tenga que pagar dos veces por acceder a un artículo científico (primero, cuando entrega impuestos que sostienen los centros de investigación, y luego cuando debe pagar por acceder a los contenidos); y el carácter vicioso del “sistema  de reputación académico”, en el cual es necesario para un investigador someter sus productos a una revista especializada, que publica (y vende) el resultado.

Hay aquí dos asuntos distintos, aunque relacionados entre sí. La restricción del acceso a publicaciones especializadas es un problema particular de la academia anglosajona, donde ha sido común considerar el conocimiento como objeto valioso y comercializable. Tiene que ver, también, con el modelo de financiamiento de las universidades públicas, que no depende tanto (para bien o para mal) del Estado como en lo que podríamos llamar el “modelo latino”. Es bueno mencionar que existe en Estados Unidos un movimiento para “liberar” los contenidos, que ha puesto presión sobre los proveedores como JSTOR, que ha establecido recientemente un servicio de acceso abierto (bien que aún limitado y ambiguo, como han señalado algunos críticos). En Inglaterra está ocurriendo una tendencia en el mismo sentido, impulsada desde el gobierno, que podría afectar las muchas revistas de interés para los mexicanistas publicadas por Cambridge University Press. Es conveniente hacer notar que aunque para el lector o estudiante el acceso abierto es algo casi de sentido común (y que yo respaldo), hay también aspectos legales (derechos de autor) y de recuperación de inversión que no son menores para las instituciones.

En México este problema  ha dejado de ser tal: prácticamente todas las revistas importantes de investigación histórica (hay alguna  excepción menor) son de libre acceso (véase aquí).  En España ocurre lo mismo, e incluso revistas como Anuario de Estudios Americanos y Revista de Indias han abandonado la práctica del “embargo” temporal, que restringía la lectura libre al último número publicado. En Francia este movimiento aun no es tan evidente, pero la plataforma Cléo ha realizado importantes progresos en este sentido.

El otro asunto toca al mismo núcleo de la publicación en revistas. Price (cuyas opiniones no son del todo desinteresadas, porque promueve su propia red como opción “abierta”) señala los vicios intrínsecos del sistema de evaluación, que está detrás de la existencia misma de las revistas científicas. Esto es, todos los artículos remitidos son enviados para su dictamen a un par de especialistas (que no conocen el autor). Estos expertos dan su opinión, que puede ser negativa, favorable o condicionada (lo cual es muy frecuente e implica por lo común días, e incluso semanas adicionales de trabajo).Vuelve luego a revisarse, y si todo está bien, pasa a un laborioso proceso de edición impresa. El sistema es complicado, lento (puede tardar mas de un año)  e  imperfecto, pero es resultado de una experiencia que viene de más de un siglo de vida académica, y no se ha encontrado hasta el presente otro mejor. Price propone que actualmente existe la posibilidad de publicar directamente (por ejemplo, en su propia plataforma 🙂 ), comunicar de inmediato los resultados de la investigación, recibir los comentarios de toda  la comunidad científica e incluso (aunque es bastante vago al respecto) obtener ingresos por esta vía. Va tan lejos como augurar la próxima extinción de las revistas, algo que ciertamente no parece que ocurrirá en el corto ni mediano plazo. En esto, como en muchos aspectos, es riesgoso confundir los propios deseos con la realidad.

La opción de publicación directa, sin intermediarios, también traería nuevos criterios de validación (o “reputación”): el número de citas en Google Scholar, el de “me gusta” (“likes”) y “seguidores” registrados como tales. En vez de tener el dictamen de “expertos” y el apoyo de una revista prestigiosa, sería una entidad amorfa y anónima (el “público” o “los lectores”) la que representaría la sabiduría colectiva y atribuiría el criterio de verdad (o de confiabilidad). Fue el método utilizado por Knol, la frustrada  (y ya desaparecida) enciclopedia de Google.  En el ámbito de la historia, lo mismo puede decirse de Historiador.net donde los usuarios “suben” artículos y alcanzan el honor de ser promovidos a la primera página según las preferencias de los demás miembros registrados.

El asunto no es menor porque no está solamente en juego la mayor o menor vanidad de un autor, sino la atribución de recursos presupuestales (que, en las humanidades, no son muy cuantiosos, pero suelen ser mucho mayores e imprescindibles en las ciencias “duras”).  Asimismo, confiar en el mejor criterio del público lector puede resultar riesgoso, ya no digamos solamente en los estudios históricos,  sino en campos como la medicina o la ingeniería, donde el error inducido por una publicación (por muy popular que sea) puede tener graves consecuencias. En realidad, no hay razón para no combinar el acceso abierto con la validación de especialistas, como hacen por ejemplo las páginas “wiki” de Scholarpedia, Citizendium o, en el caso de revistas,  la muy notable iniciativa de  “Nuevo Mundo – Mundos Nuevos“.

Desde luego, los historiadores somos razonables analistas del pasado, pero nuestro “record” en predecir el futuro es bastante, uhm, modesto. El vertiginoso y acelerado desarrollo de Internet, y de sus muchas aplicaciones y recursos, es bastante impredecible. Habrá que ver que nos depara.

La blogosfera de historia mexicana en 2012

Como ya ha sido tradición de Clíotropos,  les entrego aqui el listado findeañero de los blogs dedicados a a la historia de México. Mi propósito siempre  ha sido llamar la atención sobre las virtudes de estas “bitácoras” para la difusión de la historia, así como alentar a nuevos autores y comentar tendencias.

Desde luego, el presente listado no  pretende ser exhaustivo. He incluido solamente aquellos blogs  que (en mi modesta opinión) aportan ideas o datos novedosos para el conocimiento del pasado, y que han mantenido cierta regularidad en la publicación de notas a lo largo del año.   No he registrado los institucionales (de los cuales hay ya varios), los que son de apoyo a un curso, editan solamente avisos de actividades, o bien reproducen noticias sin comentarios adicionales. Si considera que alguno falta, envíeme una nota.

Al comparar esta compilación con la de años anteriores, puede apreciarse que algunos  blogs han desaparecido, pero otros han venido a ocupar su  hypotheses.eslugar.  Se aprecia un crecimiento modesto, pero constante.

Como era de esperarse, estos blogs son tan diversos como el carácter y afinidades de quienes los crean. Algunos son temáticos o se dedican a un periodo histórico, pero hay muchos otros que siguen los intereses personales de los autores, que pueden ser muy variados. Entre las tendencias recientes puede apreciarse la intención de vincular de manera más frecuente el pasado con el presente inmediato, y la aparición de proyectos colectivos. Asimismo, es de notarse la aparición del portal en español de Hypotheses,  que ha llevado a varios autores a trasladar sus blogs a esta notable plataforma académica.

Finalmente, si le interesa estar al tanto de manera inmediata de nuevos blogs y notas de interés, puede seguirlos en la página facebook de h-mexico.

BLOGS SOBRE HISTORIA DE MEXICO, activos en 2012

Novedades de este año

Colonial Mexico, de Richard Perry. Arquitectura y patrimonio.

Jocheri erátsikua – Nuestro pensamiento.  Diálogos sobre la enseñanza de la historia.
Blog colectivo de los estudiantes de la maestría en historia de la UMSNH

Pasado y presente de la economía mundial. Blog colectivo.

El presente del pasado. Blog colectivo del Observatorio de Historia

República de las palabras. Blog personal de PaulinaBm.

Toda historia es contemporánea, blog personal de Catherine Andrews

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Los que vienen de tiempo atrás

Ancient Mesoamerica News Updates, de Axhimbalmaya; del mismo autor,  Maya News Updates y Maya Glyph Blog.

Aportaciones Históricas Taurinas de  José Francisco Coello Ugalde

Ayer y hoy de la Iglesia Católica, de David Carbajal López.

La batalla de Monterrey, 1846, de Pablo Ramos

Bibliofilia novohispana, de Marco Fabrizio Ramírez Padilla

Cabezas de Águila, de  Benjamín Arredondo

Calixtlahuaca Archaeological Project,  de Michael E. Smith y otros autores.

Cine silente mexicano, de Luis Recillas Enecoiz

Clionáutica, blog personal de Arno Burkholder de la Rosa.

Clioscopia, de Eder Gallegos
Historia militar, historiografía y temas contemporáneos

Clíotropos, de Felipe Castro Gutiérrez.
Crónicas del amor (y el desamor) de los historiadores por el mundo virtual

Crónica de Torreón, de Sergio Antonio Corona Páez

Cuaderno de notas, blog personal de Víctor Gayol

Espejo de mudanzas, blog personal de Oscar Zárate.

Facetas históricas. Blog  de Luis Ignacio Sánchez Rojas
Sobre el periodo porfiriano y el ejército federal de esa época.

Fotógrafos de la revolución, de Arturo Guevara Escobar.

Historia, crítica y política. Blog personal de Alfredo Avila

Idólatras y herejes en el México colonial, de José Antonio González

Maya Decipherment, de David Stuart.
A Weblog on the Ancient Maya Script

Maya Mythos, de Carl Callaway.

Mayistas, de Rocío García Valgañón

Mexique Ancien, de Bertrand Lobjois.
Blog d´information archéologique sur la Mésoamerique

La nao va,  de Cuauhtemoc Villamar.
El galeón de Manila y la interacción humana que une a América y Asia.

Peregrinaciones en el pasado. Blog personal de Felipe Castro Gutiérrez

Policromía de la historia, de Alejandra López Camacho
Historia conceptual, política, cultural y de la prensa de México y España en el siglo XIX.

Le Projet Uacúsecha, de Marion Forest.

Los protagonistas, de Arturo Guevara Escobar
Sobre historia de la fotografía

El reino de todos los días, blog personal de Bertha Hernández, periodista e historiadora.

Los reinos de las Indias en el Nuevo Mundo, de Natalia Silva Prada.

El señor del hospital, de Benjamín Arredondo.

Tarjetas postales, de Arturo Guevara Escobar.

Tlamatqui, blog sobre documentos históricos.

Un historiador y sus viajes, de Paulo C.

Vámonos al Bable, de Benjamín Arredondo

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Twitter en la docencia en historia

S i hace algunos años me hubieran pronosticado que una de las aplicaciones más exitosas sería un “microblog” que limita la expresión a 140 caracteres, me hubiera parecido de lo más improbable (véase aquí mi nota previa sobre el tema). Aun ahora, no acabo de encontrarle un uso, aunque desde luego soy plenamente consciente de su empleo para difundir noticias, convocar reuniones (o manifestaciones) y expresar ideas o estados de ánimo en forma breve y concisa. Parecería que toda personalidad pública (o candidata a a serlo) tiene su cuenta de twitter, lo cual puede ser (o no) una buena idea, porque han existido numerosos ejemplos de “mensajitos” inoportunos o involuntariamente humorísticos.  De hecho, parece ser que al menos ha contribuido a ampliar el horizonte laboral, con la aparición de “asesores” y grupos que se especializan en lograr (por encargo) que ciertos hashtags se vuelvan “temas del momento” (o, más bien, trending topics). El tema ha llegado a ser asunto de análisis estadísticos muy formales (como el del pasado Observatorio electoral del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM) y de algunos intentos de regular e incluso penalizar la difusión de noticias (o “rumores”, según se vea) alarmantes.

La utilización de Twitter en la difusión del conocimiento histórico es otro asunto.  Ya ha comenzado, aunque de una forma aun tentativa y de éxito relativo (y supongo que los alumnos que discretamente teclean durante mis cursos no califican aquí…) Algunas  instituciones  utilizan este microblog para difundir sus actividades (o al menos eso parece, porque a veces no es fácil saber si se trata o no de un servicio “oficial”) Hay también algunos (muy pocos) historiadores  que extienden y reproducen su labor como “blogueros” por este medio, o bien difunden sus artículos y opiniones sobre asuntos actuales (véase el directorio compilado por Frédérique Langue). Y como ha señalado atinadamente  Eder Gallegos en su blog, existen quienes realizan el curioso ejercicio de dar vida a célebres personajes del pasado, como Porfirio Díaz (que, ocurre, es muy popular….).

El empleo del microblog en la docencia  (más allá de avisar que “la sesión será hoy en el salón… ” o “no olviden la lectura que se halla en línea en….”) parecía improbable. Al cabo, si algo es típico de una explicación o un argumento histórico es que, por conciso que sea, no puede reducirse a fragmentos de dos líneas (¿cuántas llevo escritas aquí?). Sin embargo , el excelente  blog de Anaclet Pons acaba de dar cuenta de una nota (originalmente publicada en The Chronicle of Higher Education) sobre un experimento de discusión en clase sobre “tecnocultura” actual. Como puede verse, tanto el profesor como   los “twitteros” consuetudinarios (y aún más los que no lo eran) mostraron cierto desconcierto. Pero era de esperarse frente a un nuevo formato, y el entusiasmo (esa huidiza entidad tan difícil de convocar por el docente) parece haber sido evidente. Desde luego, eso no basta, porque el propósito de un profesor no es en sí el de “entretener” a sus alumnos,  pero es un muy buen principio.