Lo público, lo privado y las “páginas de comunidad” de Facebook

El pasado abril Facebook introdujo un nuevo servicio, las “páginas de comunidad”, al que  inicialmente no hice mayor caso

El logo de las "páginas de comunidad"
El logo de las "páginas de comunidad"

porque no les veía mayor utilidad. Sin embargo, en una revisión reciente, he notado que hay buen número de historiadores que tienen aquí un espacio.  Aparecen  Alfredo Federico López Austin, Lucas Alamán, Miguel León-Portilla, Carlos María de Bustamante, Josefina Zoraida Vázquez y fray Bernardino de Sahagún, entre muchos otros.

La mezcla de autores contemporáneos y del pasado puede resultar un poco desconcertante. El motivo estriba en las peculiares características de estas páginas de comunidad,  cuya explicación requiere (como siempre) un poco de historia.

Facebook tiene desde hace años un popular servicio de “páginas”, que puede crear libremente cualquier usuario. A diferencia de los “grupos”, cualquier persona con acceso a internet puede consultarlas, aunque se requiere ser usuario registrado para agregar contenidos (si el editor de la página así lo acepta) y comentarios. Como podrá suponerse, hay páginas sobre todo, y del más diverso estilo; las hay incluso (por miles) que fueron creadas sin otro  fin  ni propósito que el mismo hecho de crearlas, al parecer en algún momento de aburrimiento.

Ahora bien, muy prontamente ocurrió que algunos usuarios establecían páginas dedicadas a alguna compañía, institución o personalidad sin tener la representación formal para hacerlo. Esto inevitablemente dio lugar a situaciones indeseables, que podían acabar en los tribunales. La respuesta de Facebook fue atender las reclamaciones caso por caso (clausurando la página o atribuyéndolas a quienes tenían el derecho legal) y por otro lado exigir que los editores de las páginas más populares acreditaran  su derecho cuando pasaban de cierto número de usuarios.  La situación se prestaba a muchas confusiones, protestas y litigios.

Por esta razón (y por otras, probablemente de índole comercial) Facebook creó las “páginas de comunidad“, que han sido bien definidas como espacios que, cuando se refieren a una persona o institución, no son “oficiales” sino “oficiosas”. Presentan una advertencia legal:

Las páginas de la comunidad no están afiliadas ni apoyadas por nadie que esté relacionado con el tema. Cualquier usuario puede crear una página de comunidad.

Hasta aquí la idea y los propósitos resultaban bastante claros, pero en su afán de impulsar este proyecto (y de ocupar “territorios cibernéticos”), Facebook dio un paso riesgoso: las “páginas de comunidad” no son solamente creadas por iniciativa individual.  Aparecen asimismo de manera automática a partir de los datos incluidos en los perfiles de los usuarios (aficiones, escuela, trabajo) y sobre todo desde algunos contenidos de Wikipedia (el resultado ha sido llamado, un poco en broma, “Facebookipedia“). Esto significa que todo autor que contribuya en la popular enciclopedia en línea puede ver sus textos reproducidos,  le parezca bien o no, por Facebook. En el caso que nos interesa, la fuente principal ha sido la sección Historiadores de México, aunque de una manera irregular (porque no están todos los biografiados). También sucede que  hay “páginas de comunidad” de instituciones, como el Instituto José María Luis Mora, o la Universidad Nacional Autónoma de México.

Los contenidos del “muro” de estas páginas no pueden editarse, sino que son incorporados también automáticamente. Puede suceder (dependiendo de las opciones particulares de privacidad) que un comentario puesto en el propio “muro” resulte inadvertidamente reproducido en la “página de comunidad” de alguna institución o de cierto destacado profesor (en la “pestaña” “Publicaciones relacionadas”). Y no hay manera de que el involuntario contribuyente o la persona objeto del comentario realicen o soliciten la supresión del texto. El asunto puede dar lugar a situaciones entre cómicas (en la página de Joaquín García Icazbalceta aparecen notas sobre un puesto de tacos que se encuentra en la calle que honra  el nombre de este erudito decimonónico) y embarazosas. En términos más analíticos, los límites entre lo público y lo privado ahora resultan no solamente más confusos, sino también mucho más porosos.

Las páginas de la comunidad no están afiliadas ni apoyadas por nadie que esté relacionado con el tema.Las páginas de la comunidad no están afiliadas ni apoyadas por nadie que esté relacionado con el tema.
Anuncios

2 comentarios en “Lo público, lo privado y las “páginas de comunidad” de Facebook

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s