Rankings, webometrics y Google Académico

A caba de salir la última versión del Ranking Mundal de Universidades del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, de España, que mide la la presencia en red de los resultados de la investigación de casi 20.000 instituciones en todo el mundo. Como ha ocurrido en otras entregas, las primeras cincuenta universidades son estadounidenses, canadienses y europeas. Entre las universidades latinoamericanas destacan  la Universidad Nacional Autónoma de México (70) y  la Universidad de São Paulo, Brasil (122), que desde hace años han estado ocupando  alternativamente los primeros  lugares, seguidas por instituciones argentinas y chilenas.

Estas evaluaciones webométricas, que inicialmente fueron considerados como asuntos más bien anecdóticos, han ido ganando importancia. Ya no es raro que las instituciones realicen esfuerzos deliberados por avanzar lugares mediante la publicación de textos en rich text format o RTF (es decir, el utilizado en publicaciones académicas), la edición de revistas y libros en línea (de acceso abierto), y la ampliación en general de la difusión en web.

De particular interés es la importancia dada a la presencia universitaria en Google Académico. Poco a poco, este servicio gratuito y de compilación automática ha ido ganando reconocimiento como medidor de la actividad  académica en red (tanto en edición de textos como número de citas), y tiende a competir seriamente con los antiguos compiladores comerciales de índices de citas, que han sido la norma en las “ciencias duras”. De manera un tanto sorprendente, la UNAM tiene, según este ranking, el tercer lugar mundial de presencia en Google Académico, sólo detrás de Harvard y el MIT. Y eso, aun después de eliminar las consultas referidas al periódico La Jornada, que por alguna extraña razón continúa alojado en el servidor puma. Algo ha de estar haciendo bien nuestra nacional casa de estudios, aunque sigue bastante rezagada en ediciones en RTF, y en tamaño de conjunto.

Dos observaciones de los organizadores de este informe son pertinentes para concluir esta nota:

Los estudiantes candidatos deben utilizar otros criterios adicionales si están tratando de elegir una universidad. El Ranking Mundial de Universidades se correlaciona bien con la calidad de la educación impartida y el prestigio académico de la institución, pero otro tipo de variables no académicas deben ser tenidas en cuenta.

No sé a qué se refieren exactamente con “variables no académicas”, pero otros “rankings” dan importancia a aspectos de difícil evaluación, como calidad y prestigio, así como a otros criterios, como la presencia de premios nobel e investigadores muy citados entre el personal académico.

Y asimismo algo con lo cual no podría estar más de acuerdo:

Si el rendimiento web de una institución se encuentra por debajo de lo esperado de acuerdo a su excelencia académica, los dirigentes universitarios deberían reconsiderar su política Web, promoviendo el incremento substancial del volumen y la calidad de sus publicaciones electrónicas.

Vale la pena recordar que muchos académicos publican sus blogs en servicios tales como WordPress o Blogger, no solamente porque son eficientes y visualmente atractivos, sino también porque sus instituciones no les ofrecen ningún espacio comparable. En la competencia por la evaluación, son miles y probablemente decenas de miles de textos, citas y referencias  perdidas.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s