Los historiadores, las instituciones y las comunidades virtuales (II)

En un pasada nota señalé la importancia que han tenido las instituciones para el desarrollo de las comunidades académicas, así como la tendencia hacia su crecimiento, expansión y aparente prosperidad.

Fritz Lang, "Metrópolis" (1927)
Fritz Lang, “Metrópolis” (1927)

Sin embargo, existen en la vida académica procesos de cambio que deberían llamar nuestra atención. Si hace medio siglo la historiografía mexicana amplió sus perspectivas para incluir el estudio de la sociedad y la economía, hoy presenciamos una irresistible tendencia hacia la especialización temática y la fragmentación de la “materia histórica”.

La época de los historiadores “generalistas”, que abarcaban amplios campos temáticos y pasaban con facilidad y gusto de épocas, parece estar en vías de desaparición. No se trata de una cuestión de preferencias, o algo que pueda resolverse con medidas voluntaristas, sino de una corriente general que parece irreversible. Como consecuencia, la comunicación y la interacción entre especialistas, aun entre aquellos que comparten un mismo espacio institucional, es cada día más limitada. Así, es casi inevitable que cuando un historiador busca establecer un diálogo afín a su tema encuentre que el espacio apropiado no es siempre el salón de seminarios de su institución sino el espacio “virtual” de la pantalla de su computadora, donde puede comunicarse fácilmente con colegas de sus mismos intereses.

Lo cual nos lleva a las nuevas facilidades para la comunicación y para el trabajo a distancia. Hace una década el Internet era todavía una rareza limitada a las grandes universidaes y las principales ciudades, mientras que hoy día ya es inusual encontrar una institución donde no exista cierto grado de acceso. Esto ha permitido nuevas posibilidades de discusión, comunicación y trabajo compartido. La distancia física ya no es un factor limitante. Para muchos historiadores, existe una mayor relación con colegas que se encuentran en otras universidades o incluso en otros países, que con los que se hallan en el cubículo vecino. Dicho de otra manera, el trabajo de los académicos se realiza cada vez con más frecuencia en comunidades “virtuales”, que no están necesariamente adscritas ni limitadas a un espacio institucional específico

No estoy diciendo que los institutos de investigación estén en vías de desaparición. Algunos de estos centros hallan su razón de ser en su labor docente o su especialidad temática. Pero en gran medida permanecen y permanecerán por inercia institucional y por lo que podríamos llamar sus funciones derivadas y secundarias: son espacios de sociabilidad, justifican la existencia de una clase político-académica, constituyen espacios de movilización (individual y gremial) y forman la matriz de identidades personales y colectivas frecuentemente muy vigorosas.

Más allá de los motivos culturales que justifican la supervivencia de una reiterativa multiplicidad institucional, me parece que los institutos de investigación están paulatinamente transitando hacia la condición de centros “abiertos”, ya no semicerrados y limitados a su propia vida interna. Por un lado, brindan programas docentes y proveen a sus alumnos, a su personal académico y al público en general de recursos administrativos y de apoyo académico (como bibliotecas, conexión a red, solicitud y gestión de recursos). Por el otro, proporcionan el sustento físico a redes académicas que se proyectan más allá de sus muros, que se extienden hacia otras instituciones e incluso hacia otros países. En otras palabras, aunque por razones emocionales se sigue y probablemente se seguirá hablando de las “comunidades académicas” de cada instituto o centro de investigación, una mejor definición técnica es que se trata de colectivos de usuarios.

Los historiadores somos razonables analistas del pasado, pero pésimos profetas. Sin embargo, en muchos aspectos puede decirse que el futuro ya está con nosotros, sólo que no nos hemos dado cuenta. Hay cada vez más ejemplos de que los espacios de trabajo, comunicación, discusión y publicación- del futuro cercano tendrán una naturaleza más “virtual” que institucional.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s